Significado de los sueños sin decir tonterías, una introducción

Significado de los sueños sin decir tonterías, una introducción

Sí, así sin más, sin tonterías, como tantas que pueblan Internet. Son de tal calibre que, a veces, cuando busco algún significado de los sueños más frecuentes hasta me asusto. Porque los sueños no predicen si te va a tocar la lotería, si alguien te ha echado mal de ojo o si tu novio te va a dejar por tu mejor amiga. Es más, si esto último te sucede, tómalo como algo bueno porque ninguno de los dos te amaba en verdad. Y tú no quieres hipócritas a tu alrededor. Los sueños hablan otro lenguaje y nos dicen de nuestro interior,  de nuestra fortaleza, de nuestro camino de búsqueda, de nuestra libertad, de nuestra realización personal… En definitiva, conocer el significado de los sueños es la vía más rápida para alcanzar la serenidad de espíritu, la paz mental y, por ende, la felicidad. No es fácil, pero, con datos, tiempo y ánimo investigador se consigue.

Los sueños son una elaboración de la mente y no tienen nada que ver con el tarot, la tirada de cartas o los conjuros para atraer la buena suerte. De hecho, en los inicios de la práctica psicológica, era la forma más recurrente (quizás la única) para conocer los conflictos del paciente. Forman parte de nuestro interior, de nuestra forma de entender el mundo y de movernos en él. El problema es que hemos perdido el lenguaje en el que se expresan. Pero vamos por partes que ya hemos cogido carrerilla y esto tiene su tiempo.

La interpretación de los sueños de Freud

La obra que inauguró la psicología, La interpretación de los sueños de Freud, se publicó en 1901. Han pasado tan solo 117 años y las primeras décadas casi no cuentan porque los contenidos del libro (farragoso y con un montón de páginas) solo era conocido y aplicado por un reducido círculo de médicos dedicados a una incipiente psiquiatría. Hasta entonces,  el hombre era considerado como un todo, sin fallas, sin desdoblamientos, sin problemas. Tú eras de una manera y no se consideraba que hubiera conflictos en ti. El que los tenía era apartado (de una manera cruel a veces) de la sociedad. O estabas loco o cuerdo. Eras útil o inútil. No había medias tintas. Todo era blanco o negro. Hoy sabemos que el ser humano se mueve en una enorme escala de grises.

La aportación de Sigmund Freud a los sueños y a la psicología muy resumido

Fue Sigmund Freud (1856-1939) quien abrió el camino hacia el inconsciente, la zona oscura de la mente desconocida por la parte consciente y en pugna constante con esta. Aunque sus teorías han sido superadas en las últimas décadas, no hay que negar en ningún momento que sentó las bases de la psicología, no la llamamos moderna porque, con anterioridad, no existía siquiera. Para Freud, el inconsciente apelaba al alma, a lo oscuro, a la noche, a la simbología. Aquí se produce un conocimiento valioso para el ser humano. Le indica el camino de búsqueda hacia la serenidad de espíritu y hacia el afán de trascendencia. El problema es que no conoce el lenguaje en el que se manifiesta.

Y, ¿por qué no lo conoce? Porque la expresión de esa sabiduría se realiza con el lenguaje de los símbolos. Y esa comunicación la perdió el hombre occidental hace mucho tiempo. El conflicto y la enfermedad, según Freud, llegan cuando inconsciente o consciente no están armonizados. Ni que decir tiene (que ahora me vendrán todos los psicólogos del mundo a rebatir esto) que lo que os dejo aquí está muy resumido.

El inconsciente colectivo de Jung y su papel en la interpretación de los sueños

Discípulo de Freud, Carl Gustav Jung (1875-1961) desvinculó el concepto del inconsciente de la práctica médica. Esto es, el inconsciente no sería como un demonio que habita en el hombre provocando enfermedades gravísimas (histeria, neurosis, locuras, esquizofrenias…) y formaría parte de nuestra esencia humana. Abrió la puerta para la teoría del inconsciente colectivo, el cual, como los sueños y su significado, se expresa en el lenguaje de los símbolos. La humanidad, por tanto, maneja en su interior un conocimiento desconocido que le va indicando el camino hacia lo verdaderamente importante: la trascendencia. Y antes de ella nos encontraríamos la serenidad, la paz de espíritu y la felicidad. No hemos dejado de buscarla, aunque hoy en día nos enfrascamos en terapias más acordes con nuestro modo de vida. Y no me refiero al yoga o al mindfulness o a la meditación o a la medicina alternativa. La psicología va por otros derroteros.

¿Qué es el inconsciente colectivo de Jung?

Ese inconsciente colectivo, que habita en la zona oscura y desconocida de la psique, se manifiesta a través del lenguaje de los ritos, del arte y de los sueños. Buena parte de los artistas del siglo XX escogieron esta senda en sus obras. Y la mayoría de los pueblos llamados (incorrectamente) primitivos consiguieron (hasta casi entrado el siglo XXI con la globalización) mantener esa comunicación simbólica a través de sus ceremonias rituales. La búsqueda del significado de los sueños que era común en la práctica clínica en los años 60 y 70 del pasado siglo ha ido a dando paso a otras terapias psicológicas más efectivas quizás.  Y la interpretación de los mismos (al perderse toda referencia) ha caído en el cajón sin fondo de algunas páginas de Internet.

Apelo hoy, a propósito de esto, a la responsabilidad de los que nos dedicamos a poner una palabra tras otra en la red. Son muchas las personas que buscan información y no se pueden lanzar sin más ideas tan estrafalarias como sinsentido alguno. Una cosa es que uno sea extravagante en nuestra forma de vida y otra muy distinta es que arrastremos a muchas personas a creer que algo malo les va a suceder. Los sueños no manejan esa información. Lo voy a repetir aquí y donde me dejen.

Los sueños se manifiestan en el lenguaje de los símbolos

Eso no quita para que la interpretación de lo que acontece cuando estamos dormidos no nos ayude (y mucho) a conseguir ese deseo de serenidad y paz tan anhelado por el ser humano. Aunque pudiera parece que la vida ha cambiado mucho, en lo sustancial seguimos siendo los mismos que los habitantes de la Edad Media (por poner una fecha). Seguimos anhelando salud, amor, seguridad, serenidad, felicidad… Y, a pesar, de la tecnología y la nadería que nos invade, de vez en cuando nos preguntamos por el más allá. El día que dejemos de hacerlo ya no perteneceremos a la raza humana. Todo es así de sencillo.

El problema con la interpretación del significado de los sueños viene por la propia esencia de los mismos. Esto es, la actividad onírica se plasma en un lenguaje perdido para los habitantes del siglo XXI. Ese lenguaje es el de los símbolos, los mismos que pueblan las cavernas, las catedrales, las obras de arte del surrealismo…  Conociendo los símbolos llegamos a conocer nuestros sueños y lo que nos quieren decir. Y eso es posible con información. En ello estamos en ZRSalud.

Los sueños te ayudan a conocer tu interior

Y… ¿para qué queremos saber esto? ¿Qué utilidad práctica puede tener saber el significado de los sueños? Muchísima, ya que el inconsciente (el emplazamiento donde tienen lugar los sueños) nos va indicando hacia dónde debemos ir o qué estamos haciendo mal o bien. Esto es, nos guían hacia donde se encuentra la puerta del oscuro camino que lleva a la felicidad. Y lo hace con imágenes simbólicas que no entendemos. Si logramos descifrarlas,  sabremos leer el libro de nuestro interior. Decir interior es indicar el espíritu y el alma, lo que nos hace humanos. Es difícil (como lo de seguir dieta sana o hacer deporte a diario) pero no imposible. El premio es una salud psíquica a prueba de bomba.

La sociedad tecnificada del siglo XXI ha perdido ese encuentro con lo espiritual. Estamos saturados con emociones de fuera pero, paulatinamente, vamos perdiendo las emociones de dentro. Los sueños te ayudan a encontrarte con ellas, a buscar el camino.

Cuando conocemos lo que el inconsciente nos está diciendo tenemos una herramienta poderosísima (la que más) para llevar nuestra vida de la mejor manera posible. Los sueños, no lo olvidemos, nos indican el camino verdadero del ser humano.  Nos dirigen hacia la ruta de los que se niegan a pasar por la vida como bultos transportados en la cinta de las maletas de un aeropuerto. Sé que tú eres de los que no se conforman y has hecho de la búsqueda tu camino.

¿Te apuntas? Déjanos tu comentario que tenemos más y más y más.

Por Candela Vizcaíno

 

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