¿Cómo puede ayudarte el mindfulness en el embarazo y tras el parto?

¿Cómo puede ayudarte el mindfulness en el embarazo y tras el parto?

Aunque el término se ha puesto de moda últimamente, las técnicas de mindfulness se basan en la filosofía oriental. En países como la India, China o Japón es normal la meditación como actos cotidianos para conservar la calma. El mindfulness bebe de disciplinas como el yoga, aunque, para su práctica, no es necesario hacer ninguna de las posturas tan conocidas de esta disciplina. En definitiva, es una adaptación de estas avanzadas técnicas de meditación y está modificado para centrarse en la vida cotidiana, en las rutinas del día a día sin necesidad de hacer un retiro al Tibet. Aunque en vacaciones, sobre todo, si estás en un espacio natural fantástico el mindfulness es, quizás, más eficaz.

No hace falta ningún don ni tampoco una personalidad especial para practicar mindfulness y beneficiarse de él.  La terapia solo requiere constancia y algo de tiempo. Eso sí, la mente no se domina de un día para otro pero nada más comenzar notarás sus efectos.

Cómo te puede ayudar el mindfulness antes de quedarte embarazada

La práctica está en auge por un número de personas cada vez mayor que sufren de estrés. El mindfulness te ayuda a centrarte en el aquí y el ahora sin juzgar a nadie (ni a ti mismo ni a los que están alrededor). Ese es el primer paso para la paz. La ansiedad se produce cuando nos adelantamos a los acontecimientos y, qué puede ser más esclarecer en esta línea que el deseo legítimo (y de agradecer en vistas de los pocos niños que nacen) de la futura mamá.

Pero ese afán por el embarazo y por el bebé puede llevar a la mujer a un estado de ansiedad que, a la postre, vaya en contra de su deseo. Los abortos espontáneos están a la orden del día bien por el exceso de trabajo que soportan actualmente las mamás o bien por esa proyección desordenada. En este aspecto, el mindfulness te puede ayudar a conseguir paz  (a la par que te va a obligar a pararte cada cierto tiempo). Esa serenidad es necesaria, incluso, para conseguir quedarte embarazada al margen de cualquier otra consideración. Ni que decir tiene que una alimentación sana, un control del estrés y algo de ejercicio físico también benefician.

Recuerda que ya hay muchos médicos que instan a la futura mamá a no pensar en el bebé sino a disfrutar del amor de la pareja. Con esa técnica, como con el mindfulness, intenta apartar la mente de ese deseo para calmar el espíritu y reposar el cuerpo lo suficiente para engendrar un bebé. Junto con una buena alimentación y el ejercicio físico moderado es lo mejor que puedes hacer si estás planeando quedarte embarazada.

Los beneficios del mindfulness durante el embarazo

La ansiedad (en algunos casos) no va a desaparecer durante las 40 semanas de gestación. Hay mamás que tienen miedos diversos (a que todo se estropee, a que el bebé no nazca o a que no salga bien). Da igual que entienda racionalmente incluso que, afortunadamente para la humanidad, la mayoría de los niños que nacen están sanos. Volvemos a recordar que es un miedo comprensible, pero que nada te ayuda.

Por eso, es importante que estés calmada y confiada. El mindfulness ayuda a silenciar la mente, a acallar esas frases que te asaltan con tus miedos. Además, te va a permitir centrarte en el aquí y ahora. Por tanto, vas a poder disfrutar con más intensidad (con paz y serenidad recordemos) esos momentos tan bonitos que estás viviendo. Da igual que tengas más hijos o que proyectes más embarazos, cada uno es único y sentirlo con la calma que da el mindfulness hará que no se pasen los meses volando.

Por otro lado, el mindfulness ayuda a dormir mejor y, sobre todo en los últimos meses, el insomnio comienza a hacer de las suyas. Con esta terapia vas a conseguir conciliar el sueño con más facilidad y no te vas a despertar tanto por la noche.

El mindfulness durante los primeros días del bebé

Hay mamás que esas primeras semanas las pasan totalmente abrumadas. Todo el mundo le dice lo que tiene que hacer. Eso (ya te lo digo) es lo peor que se lleva. El mindfulness (en cualquier etapa de la vida) nos permite conocernos mejor. Ni que decir tiene que una visión más ajustada de lo que somos nos lleva irremediablemente a la confianza en nosotros mismos. Y si algo necesitas en estos primeros momentos (independientemente de tu personalidad) es confiar en tu instinto y conocimientos. El mindfulness te va a ayudar a gestionar la asertividad cuando te vengan consejos no solicitados.

Aunque seguiremos otro día, no me extiendo mucho más y te adelanto que el mindfulness se está poniendo muy en boga en el mundo empresarial porque ayuda a conseguir los objetivos. Con un bebé pequeño que llora por las noches lo primero que tienes que aprender es a disfrutar del aquí y ahora. A la par, no puedes perderte en tus metas porque tu bebé te necesita. Ni que decir tiene que ese amor que te viene de serie y la paz, serenidad y aplomo que te va a dar el mindfulness se va a transmitir a tu bebé. Eso será un camino de ida y vuelta, como su sonrisa. Tu niño o tu bebita te sonríe y tú tienes que sonreír. Es imposible lo uno sin lo otro. Con los efectos beneficiosos del mindfulness sucede lo mismo.

Recuerda que tenemos nuestro curso online de mindfulness que puedes hacer desde casa con un tutor vía mail y te puede ayudar a vivir estos momentos con intensidad pero con serenidad y felicidad. Te hemos dejado el programa del curso aquí.

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Por Candela Vizcaíno

 

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