La energía del mindfulness, sanar a nuestro niño interior

La energía del mindfulness, sanar a nuestro niño interior

La energía del mindfulness o atención plena es el bálsamo que reconocerá y sanará a nuestro niño interior.

Cultivar la energía del mindfulness

la psicología budista divide la conciencia en dos partes. La conciencia mental y la conciencia-receptáculo. La conciencia mental es nuestra conciencia activa. Nosotros la llamamos mente consciente. Para cultivar la energía del mindfulness, tratamos de implicar la conciencia activa, en todas nuestras actividades para presentes en todo lo que hacemos.

La conciencia-receptáculo, también llamada conciencia-raíz, es la base de nuestra conciencia. En la psicología occidental se llama mente inconsciente. Es el lugar en el que se almacenan todas nuestras experiencias pasadas. La conciencia-receptáculo tiene la capacidad de adquirir y procesar información.

La conciencia

La conciencia es como una casa en la que el sótano. Es la conciencia-receptáculo y el salón, la conciencia mental. Las formaciones mentales como la ira, la pena o la alegría reposan en la conciencia-receptáculo en forma de semillas. Tenemos semillas de ira, desesperación, miedo, de atención plena, compasión, comprensión, etc. La conciencia-receptáculo la conforman todo el conjunto de semillas, y es a su vez la tierra que las preserva y las sustenta. Las semillas están ahí hasta que las oímos, vemos, leemos o pensamos algo que activa una semilla que asciende al nivel de la conciencia mental y se manifiesta en ella, en nuestro cuarto de estar. Ahora ya no llamamos semilla, sino, formación mental.

Cuando alguien activa la semilla de la ira, diciendo o haciendo algo que nos trastorna. La semilla de la ira subirá al piso superior y se manifestará en la conciencia mental como la formación mental de la ira.

Cuando esto ocurre y la ira se manifieste en nuestra formación mental, debemos de hacer es activar la semilla de la atención plena e invitarla a subir. En ese momento tendremos dos formaciones en nuestra conciencia mental. Esto es lo que en lo que consiste la atención plena de la ira. El mindfulness ser refiere siempre a ser plenamente consciente de algo. Cuando respiramos conscientemente , prestamos atención plena a la respiración. Cuando caminamos prestamos atención plena al hecho de caminar. Si comemos, prestamos atención plena a la comida. El mindfulness consiste en ser plenamente consciente de la ira. La atención plena reconoce y abraza la ira.

Esta práctica se basa en comprender la no dualidad; la ira no es nuestra enemiga. Tanto la atención plena como la ira forman parte de nosotros mismos. La atención plena no está ahí para reprimir la ira o combatirla. Está para reconocerla y cuidarla.

La energía del mindfulness reconoce y abraza con ternura la energía de la ira.

La respiración, atención plena

Cada vez que necesitamos la energía del mindfulness, basta con activar la semilla mediante la respiración consciente, el andar consciente o la sonrisa consciente, y en ese momento la energía estará lista para abordar la tarea de reconocer, abrazar y después observar con profundidad y transformar. Estemos haciendo lo que estemos haciendo, si somos conscientes de nuestra respiración, podemos seguir generando la energía del mindfulness, y fortalecemos la semilla de la atención plena en nuestro interior. Dentro de la semilla de la atención plena está la semilla de la concentración. Con estas dos energías podemos liberarnos de las aflicciones.

Práctica mindfulness, te sentirás mejor, aprende a conectar con niño interior, práctica el curso de mindfulness de ZR Salud.

Elías

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