Reconocer la fibromialgia, el primer paso para su superación

Reconocer la fibromialgia, el primer paso para su superación

Cuando llegas a su nombre (fibromialgia), seguramente ya habrás pasado un calvario de médico en médico, de especialista en especialista. La primera reacción ante el diagnóstico es de alivio por lo que no tienes. No tienes un cáncer, no tienes un tumor cerebral, no tienes una enfermedad mental… Y luego llega el reconocer la enfermedad. Sí tienes fibromialgia. Y tienes una dolencia crónica que siempre estará ahí. ¡Y eso logrando controlarla! Adelanto desde ya que es posible. Es posible vivir meridianamente bien. Vas a poder trabajar, cuidar a tu familia y cuidarte. Tener fibromialgia no significa que te esté vetada la felicidad. Es más, cuando llegue ese proceso de “duelo” casi por todo aquello que te ha sucedido, valorarás mucho más los aspectos más importantes de la vida (que son tres o cuatro no lo olvidemos).

 

¿Por qué he llegado a la fibromialgia? ¿Qué ha causado esta enfermedad?

Seguramente eso será lo primero que te preguntarás y más de una (no pido disculpas por el femenino pero somos mayoría femenina) se culpará por ello. ¡No lo hagas! ¡Tú no te lo mereces ni los que están a tu alrededor y te quieren! Al margen de tonterías que se escriben en la red, las últimas investigaciones científicas apuntan a un desbarajuste del cortisol como causante de la fibromialgia. Y digo tonterías porque últimamente estoy leyendo que la enfermedad se produce por daños causados en la infancia. Mira… señor o señora que está escribiendo esto… que no es cuestión de echar más leña al fuego y hacer más daño. ¡No es cuestión! Creo que los que nos dedicamos al bello oficio de la comunicación tenemos una obligación moral con los lectores y no se puede publicar cosas al tuntún.

Eso no quita para que el desbarajuste de cortisol (que se apunta como causante de la enfermedad) se produzca por un exceso de estrés continuado. Bien es verdad que una cosa no quita la otra, pero que, en la vida adulta, nos hagamos responsables de problemas o contratiempos que no nos corresponde es algo distinto (y sin correlación) con el haber sufrido un infierno en la infancia. Reconozco que las personas muy responsables dadas a hacerse cargo de todo lo que sucede a su alrededor tenemos un carácter muy especial pero eso no tiene por qué ser producto de una infancia infeliz.

 

Tengo fibromialgia, ¿qué tratamiento puede llevar? ¿Qué hago?

Los síntomas más frecuentes de la enfermedad (dolor agudo, fatiga exagerada, mareos, pérdidas de memoria…) son difíciles de asumir. ¡Y mucho más para personas que hasta ese momento han sido muy activas! Pero cuanto antes lo hagas mejor para ti. ¿Quiere esto decir que te debes rendir a la enfermedad al minuto uno? ¡Ni mucho menos! ¡Todo lo contrario! Porque gran parte de la sanación está en ti. Y eso un poquito más adelante. Simplemente, estoy anotando que cuanto antes aceptes que tienes una enfermedad o un síndrome crónico que va a saltar en ciertos momentos, mucho mejor. Así, además, aprenderás a neutralizar esos momentos para que no vengan las crisis o que estén mitigadas.

Y una vez que ya tienes el diagnóstico de fibromialgia, te toca un largo camino de aceptación en el que tienes que comenzar aceptando la enfermedad. Y continuar con un proceso de cuidado continuo. En ese cuidado entran muchos factores, pero, desde ya, te digo que está en tus manos. Puedes elegir por empezar a tomar medicamentos. Serán fármacos que irán a más. Cada día necesitarás una dosis más alta, un compuesto más efectivo, una combinación más fuerte… hasta llegar a la morfina. Y yo sé que tú no quieres eso para ti.

 

Entonces, ¿qué tratamiento natural para la fibromialgia hay disponible?

Puedes buscar por la red todo tipo de barbaridades (¡hasta dejarte picar por abejas!) que quieras asumir, pero el cortisol (causante de la fibromialgia) se mantiene a raya de la siguiente manera:

1.- Realizando ejercicio físico moderado y periódico. Empieza cuando se pasen las crisis y, si hace falta, búscate un coach. Eso es lo que proponemos con el Método de ZR Salud.

2.- El cortisol vive de la grasa almacenada en el abdomen. Es importante que reduzcas esa zona y, si es necesario, con una dieta para bajar peso y que estudies qué alimentos son los más adecuados para la fibromialgia.

3.- El estrés continuado, el dolor psíquico o los duelos no resueltos disparan el cortisol. Por eso es necesario que empieces a mirarte un poco (puede venir bien alguna técnica como el mindfulness) y mejorar la asertividad. Así conseguirás no sobrecargarte con tareas y responsabilidades. Tienes, en la medida de lo posible, que espantar el miedo y no pensar siquiera en la posibilidad de caer en una fibromialgia severa.

4.- Y, por último, tienes que abonarte a un ocio saludable para que puedas dormir las horas necesarias y para evitar, en la medida de lo posible, no caer en hábitos tóxicos. En este sentido, la naturaleza y, sobre todo, el mar forman una terapia efectiva contra la fibromialgia.

Te parecerá muy difícil, pero todo es empezar y eso es lo que proponemos con el Método de ZR Salud. No recorrerás este camino en soledad. Estaré en todo momento para ser tu coach. Porque sé que tú puedes. ¡Y además te mereces ser feliz! Cuando logres controlar la enfermedad, tu vida cambiará radicalmente. ¡Y será para bien!

¿Hablamos?

Por Candela Vizcaíno

Coach del Método de ZR Salud para controlar la fibromialgia

 

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