Escuchar a tu niño interior

Escuchar a tu niño interior

La persona con la que más vamos a hablar en nuestra vida, somos nosotros mismos. Aprender a escuchar a tu niño interior es un ejercicio que en muchas ocasiones requiere de toda nuestra atención, puede surgir del fondo de nuestra conciencia y llamar nuestra atención, en ocasiones esta triste, y tienes que aprender en esos momentos a escuchar a tu niño interior, abrazarlo y cuidarlo. Si en el pasado no lo hiciste, es ahora el momento. La respiración vuelve a jugar un papel vital en nuestro bienestar. Al inspirar, conecto con mi niño interior, al expirar, cuido de él.

Meditación, conectar con tu niño interior

Cuando nos hemos dado cuenta que nuestro niño interior nos habla, y has aprendido a escuchar a tu niño interior, es importante conectar con él asiduamente, a través de la meditación, controlando y sintiendo tu respiración, cuanto más te cuides y cuides a tu niño interior, mejor se encontrará el y descubrirás el camino hacia la armonía y la paz interior.

Mindfulness, alimenta la alegría de tu niño interior

Si eres consciente del momento que estás viviendo cuando conectas con tu niño interior, tienes que aprender a compartir y ser consciente de tu ahora, y en cada momento, en cada buen acto que realices, compártelo con él. Cuando estes con las personas que quieres, cuando realizas un acto de bondad, cuando ves la luna llena, cuando tienes un recuerdo bonito, cuando tus hijos juegan, compártelo con él. Alimentarás su espíritu, te sentirás mejor.

Herencia

Cuando practicamos, veremos en muchas ocasiones que nuestro niño herido no solo está en nosotros. Lo podremos identificar en nuestros padres, por ejemplo, que no resolvieron sus conflictos con su niño interior, y ahora los identificamos nosotros en ellos. Al resolver este conflicto, al escuchar a nuestro niño interior, cuidarle y darle amor, cerramos en nosotros un ciclo que no traspasaremos a nuestros hijos. Si podemos sanarlo, no solo nos liberaremos a nosotros mismos. Cuando practicas con tu niño interior, aliviaras su sufrimiento y experimentaras una transformación. Tus relaciones con tus amigos, tu familia se volverán muchos más fáciles.

Amor

Sufrimos porque no hemos sentido en lo más hondo de nuestro ser la compasión y la compresión. Si generamos la energía del mindfulness, la comprensión y la compasión por nuestro niño herido, sufriremos mucho menos.

Cuando conseguimos la atención plena, podemos facilitar la comprensión y la compasión y permitiremos que la gente nos ame. Nos encerramos en nosotros mismos, sospechamos de todo y de todos, la compasión nos ayuda a relacionarnos con los demás y a restablecer la comunicación.

Puede que también las personas que nos rodean, nuestros familiares, tengan un niño herido en su interior. Si conseguimos ayudarnos a nosotros mismos, podremos también ayudarles a ellos. Cuando nosotros nos hayamos sanado, la relación con los demás será mucho más fácil. Habrá más paz y amor en nosotros.

Vuelve a ti, conecta contigo y cuida de ti. Tu cuerpo te necesita, tus sentimientos te necesitan, tus percepciones te necesitan. El niño herido que hay en ti te necesita. Tu sufrimiento necesita que lo reconozcas. Vuelve a ti y ocúpate de ti. Práctica el caminar consciente y la respiración consciente. Hazlo todo con atención plena para poder estar realmente ahí, para ser capaz de amar.

Elías

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