8 características de las cenas saludables y otras tantas de lo que no son

8 características de las cenas saludables y otras tantas de lo que no son

 

Afortunadamente cada vez somos más los que nos preocupamos por nuestra salud de una forma integral y ni que decir tiene que todo empieza por las cosas del comer. Ya no solo se trata de bajar de peso y conseguir una bonita figura, también de sentirnos bien y de invertir en nosotros mismos. Una dieta equilibrada, sana, acorde con nuestro estilo de vida, repleta de productos ecológicos o lo más naturales posibles es una forma de disfrutar de una vida mejor. La comida sana debe ser nuestra primera apuesta. Nos vamos a sentir bien en el plano psicológico o anímico. Vamos a alejar enfermedades y, además, disfrutaremos de los alimentos.

Ni que decir tiene que es el primer paso para mantener nuestro cuerpo en las mejores condiciones. Previene enfermedades y, además, abre la puerta hacia otros hábitos beneficiosos. En ZR Salud lo sabemos y por eso hoy dedicamos este espacio a hacer una introducción a las características de las cenas saludables.

Que no forma parte de las cenas saludables

Todas las comidas del día tienen su importancia. Si bien las recetas de desayunos saludables nos permiten afrontar la jornada con energía, optimismo, ganas y fortaleza, las cenas también tienen su importancia. Y la tienen en todo, en lo que debe formar parte de ellas y en lo que no. Empecemos descartando:

1.- El alcohol que hay que reducirlo a ocasiones especiales y siempre de buena calidad (vinos tintos, champán, cervezas naturales…) No es muy buena idea empezar a cena con bebidas de alto graduación. Reiteramos: eso debe ser algo puntual.

2.- Lo mismo vale para las bebidas azucaradas y carbonatadas. Son una auténtica bomba para la salud a cualquier hora del día, pero por la noche más. Nos llenan de gases. Suelen tener cafeína que te impide conciliar el sueño. Además, el hígado tiene que hacer un trabajo extra para poder romper todos los azúcares y productos añadidos que llevan este tipo de productos. Son tan mala idea que lo mejor es no comprarlas siquiera y tomarlas de una forma muy puntual.

3.- Comidas copiosas, abundantes y grasientas. Si la comida sana siempre es ligera, aunque no estés buscando recetas para adelgazar, las cenas saludables tienen que tener muy pocas calorías. No nos van a hacer falta y, además, reiteramos hacemos trabajar con un sobreesfuerzo al hígado y al páncreas. Algo que no es necesario. Por eso hay que anotarse a las elaboraciones sencillas sin salsas ni muchas complejidades en los fogones.

Cenas saludables con esta receta de ensalada de pollo y verduras asadas

Elimina todos estos productos de tus cenas saludables, tres características más

4.- Productos refinados que deben ir reduciéndose de la dieta progresivamente.

5.- Embutidos y salazones con un alto contenido en sal. Tampoco patés o productos elaborados.

6.- Es creciente el porcentaje de dietistas que no recomiendan los lácteos en la edad adulta. Las proteínas de las leches animales producen una agresión en el estómago que impiden realizar la digestión de forma completa. Los restos se acumulan en el organismo y acaban por pasar a la sangre.  Tampoco está claro que fortalezca los huesos. Si necesitas calcio es mejor recurrir a las legumbres (judías blancas por ejemplo) o frutas (higos, brevas o mandarinas).

El pescado blanco es la mejor opción para tus cenas saludables.

Cómo son las cenas saludables

Si ya tenemos lo que no debemos hacer, no podemos olvidarnos de las proteínas, de las vitaminas y de la fibra. Así que anota algunas ideas.

1.- Apúntate a las sopas de verduras suaves o en crema realizadas en casa artesanalmente sin exceso de sal ni de condimentos. Están deliciosas. Entonan el estómago y, además, se pueden preparar con antelación. Puedes acompañarla con un poco de pasta corta y huevos duros cortados en trocitos.

2.- Es importante consumir pequeñas cantidades de proteínas de buena calidad. Estas se encuentran en el pescado (a ser posible blanco para las cenas saludables), las carnes magras como las de pollo, conejo, pavo, aves de caza, ternera… Lo mejor es cocinarlas a la plancha con un poco de aceite.

3.- Acompaña las proteínas con un poco de verduras cocidas o la plancha. Es mejor esta opción que las ensaladas que habría que dejarlas para los almuerzos. Los calabacines, por poner un caso, solo tienen 15 calorías cada 100 gramos y son fáciles de digerir. Busca los productos del tiempo y de cercanía.

Sigue anotando estas características de las cenas sanas

4.- Para los días de fiesta (o no), una opción maravillosa es el delicioso sushi que tantos adeptos está cosechando entre la población occidental. Forma parte de la comida sana de Oriente que hemos incorporado a la dieta mediterránea sin tapujos.

5.- Olvídate de la mantequilla y de las grasas animales. Pásate al aceite de oliva virgen, una auténtica medicina.

6.- Las pastas y el arroz integral te posibilitan conciliar el sueño a la par que ayudas al organismo a realizar su función de una forma más adecuada. El páncreas no necesita segregar un exceso de insulina y, además, la fibra contribuye a realizar un tránsito intestinal adecuado. Por si fuera poco, estos productos no han sido tratados en laboratorio y tienen menos elementos químicos.

7.– Si puedes, apúntate a los productos de temporadas, a los alimentos ecológicos, a las carnes  naturales, al pescado de lonja…

8.- No te olvides de beber mucha agua y de terminar la noche y la jornada con una infusión a tu gusto.

El sushi es una opción perfecta para las cenas saludables y, además, está delicioso

El asunto de la fruta en las cenas saludables

En este último año se han publicado un sinfín de estudios acerca de la conveniencia o no de incorporar la fruta a la cena. Ya son un porcentaje importante los dietistas que opinan que el azúcar natural de la fruta no es conveniente a última hora del día. Se acumula en el hígado y, además, si lo haces para bajar peso, no funciona porque llega a hincharte.

Aceptando esta opinión, sí digo que a mí es lo que mejor me funciona para adelgazar. Además, a la mañana, siguiente me levanto con bastante hambre y con la sensación de haber depurado durante la noche. Es algo bastante difícil de describir pero sí puedo aseverar que la fruta forma parte de mis cenas saludables. En este sentido, debes observarte y elegir con conocimiento. Es la única manera de llevar una vida acorde a lo que la naturaleza nos pide.

Las cenas sanas y ligeras también dependen de la hora

Porque ese es otro asunto. No solo hay que comer bien, con los productos adecuados y la mejor forma de cocinarlos, sino también a una hora concreta. Intenta, en este sentido, no irte a la cama nada más comer. Cena antes y espera una hora al menos hasta acostarte. Ni que decir tiene que no vale completar ese tiempo con picoteo diverso. Somos consecuentes con lo que queremos. Lo mejor es terminar nuestras deliciosas cenas sanas con un tiempo para nosotros.

Siempre aconsejo escuchar nuestra música favorita, leer un libro, escribir algo o, incluso, meditar. Eso es mejor que abonarse a la televisión sin criterio que, a veces, nos incita al sedentarismo o al picoteo.

En ZR Salud queremos que te cuides mucho. Si te ves en la encrucijada de no poder seguir con las metas propuestas, nuestro entrenador personal Juan Murcia está a tu disposición para que alcances tus objetivos.

¿Hablamos?

Por Candela Vizcaíno

Deja un comentario